sábado, 5 de abril de 2008

Empate entre los equipos, victoria de la deportividad

J.-24: Real Madrid 0 - 0 Aston Villa

Empate a nada entre dos encuentros que intentan remontar de una situación difícil, y parece que no lo terminan de conseguir. El encuentro fue muy trabado y poco vistoso para la calidad que se les presupone a ambos conjuntos.

La primera parte fue un torrón de aupa. Apenas Carew o Saha tenían balones para crear "algo" de peligro. Ni siquiera podríamos decir que no se producieron ocasiones por acierto y seguridad de los defensas, sino que más bien por deméritos de los delanteros.

La segunda parte sería más de lo mismo, quizá llegando algo más el conjunto villano, pero nada especial, hasta la jugada polémica/deportiva del partido. Decimos polémica en primer lugar porque, rondaba el minuto 70 cuando Pierluigi Konami señala un absurdo penalti a favor de los villanos. Carew realiza una gran jugada por la banda derecha, se interna en el área, y en posición cerrada y ante la negación del pase de la muerte, dispara al muñeco, y Casillas despeja. Una vez que ya había tirado el noruego, Cannavaro le hace caer al suelo por la inercia de su carrera, pero cuando Casillas ya habia despejado. Aún así, incomprensiblemente el colegiado señala penalti. Y decíamos jugada deportiva porque fue tal el asombro por el penalti pitado que el capitán villano en el terreno de juego, Wilfred Bouma, se acercó a Casillas para conversar con él. En esa conversación previa a la pena máxima, el holandés avisó a Casillas que se quedara en el centro, pues no podía marcar un gol tras semejante regalo del colegiado. Casillas, en un primer momento, se negó y advirtió a Bouma que lo tirara a marcar, pero después supo rectificar ante tremendo fallo del árbitro. Bouma que lanzaba, como ya había avisado, al centro, flojo, y raso, y Casillas ataja con facilidad. El holandés falló su primer penalti con la camiseta villana, pero tenía un buen motivo para hacerlo.

El partido acabó así, sin mucho más, con un empate que deja un sabor de boca agridulce para ambos conjuntos, pero que los aficionados vieron como el equipo villano, y Bouma en particular, hacían prevalecer la dignidad y el honor en un terreno de juego.

El crack: Bouma, por su deportividad y marrar el penalti decididamente.
El dandy: Joe Cole, fue de lo poco con clase que pudimos ver.
El duro: El colegiado que se inventó un penalti que casi le cuesta la derrota a los madridistas
Vaya día: Ambos conjuntos, no supieron hacer su juego ni crear peligro.

Un saludo a Rikirt!!

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